ROLAND GARROS 2009, UNA BUENA VARA DE MEDICIÓN
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| El argentino Andrea Collarini es uno de los sudamericanos presentes en la arcilla parisina. (Foto: Poa Press) |
Raimundo Gregoire Delaunoy
A lo largo de toda la temporada se realizan grandes esfuerzos con tal de poder mantener en lo más alto posible el desarrollo del tenis sudamericano y, especialmente, en el ámbito juvenil.
Los equipos COSAT que viajan por Europa y Sudamérica, las giras que organizan las diversas asociaciones y federaciones, los aportes de privados que permiten la participación de tenistas de nuestro continente en torneos de primer nivel y el apoyo de la familia, serán siempre las grandes bases para que Sudamérica pueda trabajar de la mejor forma posible con sus proyectos.
Es así que en la parte final del primer semestre llega el momento de realizar una importante reflexión y un profundo análisis. Con la llegada de Roland Garros se produce la instancia necesaria para evaluar qué tan bien se está llevando a cabo el trabajo en pos del desarrollo del tenis sudamericano.
Más allá del torneo profesional, la relevancia radica en observar con mucha cautela lo que ocurra en el campeonato juvenil, pues es ahí donde se ven quiénes están más cerca de dar el paso hacia el profesionalismo y, la inversa, quienes aún no están en condiciones de hacerlo.
Por eso, Sudamérica debe estar atenta, porque en esta oportunidad serán casi diez tenistas de este continente los que estarán presentes en la arcilla parisina. Cuatro mujeres y diez hombres será el contingente sudamericano.
En la rama femenina, la chilena Camila Silva, la paraguaya Verónica Cepede, la argentina Paula Ormaechea y la peruana Bianca Botto. Las dos primeras como sembradas del torneo, las otras dos ingresando sin aquel privilegio. Pero ahí están las cuatro, intentando hacer algo grande en Roland Garros.
En el cuadro masculino, el venezolano David Souto, los argentinos Andrea Collarini, Facundo Argüello, Agustín Velotti, Kevin Konfederak y Renzo Olivo, el ecuatoriano Emilio Gómez y, por último, los brasileños José Pereira, Tiago Fernandes y Guilherme Clezar. Todos con realidades diferentes, pero cada uno de ellos con la misión de intentar llegar lo más alto.
Ya se han conocido algunos resultados de las primeras rondas y, en ese sentido, las perspectivas parecen ser bastante positivas. Sin embargo, no es momento de hacer análisis respecto a los resultados, ya que eso es circunstancial. De nada sirve ganar este torneo si luego no se logra llegar al circuito profesional con una buena formación de base y sólidos argumentos físicos y tenísticos para dar el salto hacia la élite mundial en profesionales.
Es así que la importancia radica en darle una mirada global a la actuación de tenistas sudamericanos en este torneo. Habrá que tomar en cuenta los resultados y analizar por qué tal o cual tenista no rindió como se esperaba o por qué otros pudieron sorprender y hacer algo que no estaba dentro de lo previsto. Sin duda alguna, aquella reflexión será de gran relevancia.
Pero nada será más trascendente que saber apreciar los avances que puedan haber experimentado las y los tenistas durante este campeonato y en la gira previa de preparación. Más allá de si perdieron o ganaron, será importante ver si pudieron jugar de igual a igual con los mejores del mundo, si la preparación física fue la adecuada, si dieron señales de madurez táctica, si los problemas de concentración pasaron a un segundo plano, si mostraron un comportamiento deportivo y educado, si maduraron como personas y tenistas, en fin, tantos aspectos que muchas veces se olvida.
Es por eso que el análisis tras Roland Garros debe ir más allá de lo netamente estadístico.
En este tipo de torneos se puede obtener una verdadera radiografía de la realidad del tenis sudamericano. Si se logró tener un mayor número de tenistas en los cuadros principales, eso ya es un avance, pero ahora falta lo más difícil, que es consolidarlos en este nivel.
Y para eso hay que seguir trabajando, tal cual se ha hecho hasta ahora. Los resultados han acompañado.
El crecimiento como personas y tenistas, también.
